lunes, 29 de noviembre de 2010

Préterito Imperfecto II

 Hemos llegado a pensar que, después de todo, la conciencia es simultaneamente nuestro cielo y nuestro infierno. El famoso juicio final lo llevamos aquí dentro, en el pecho. Todas las noches, sin ser conscientes de ello, nos enfrentamos a un juicio final.  Y es de acuerdo a su dictamen si podemos dormir tranquilos o revolcarnos en pesadillas. Ni Salomon ni psicoanalista. Somos juez y parte, fiscal y defensor, qué más remedio. Si nosotros mismos no sabemos condenarnos o absolvernos ¿Quién será capaz de hacerlo? ¿Quién tantos y tan recónditos elementos de juicio sobre nosotros mismos como nosotros mismos?...


¿Acaso no sabemos, desde el inicio, y sin la menor vacilación, cuando somos culpables y cuando somos inocentes?

Pretérito imperfecto.

Sin proponérmelo especialmente, y con un inesperado manejo de mi propio caos, empecé a desgranar mi preterito imperfecto, o sea mi pasado no perfecto, rudimentario, timorato, inmaduro, deficitario, chapucero, distorcionado, vulnerable, quebradizo, negligente, etcétera.
¿Qué había hecho hasta ahora?

 El mundo se consumia y despedazaba en una guerra estúpida. Millones y millones de muertos y yo ¿Qué hacía?

¿Qué hacía en esta mecedora contemplando la desolación del invierno desde mi propio invierno?

sábado, 27 de noviembre de 2010

Ella.

Cuando Ella salía a caminar, no pensaba en los beneficios de una sana caminata. Ella solo ejecutaba el verbo en su máxima simpleza.
 Cada vez que salía, el mundo se abría a sus pies violentamente. Las grietas rodeaban su caminar y entorpecían el recorrido de los demás peatones. Pero esto no le afectaba en lo más mínimo. Supongo que hasta en cierto punto le agradaba causar semejante sensación en los demás.

 Pero esta cualidad suya no era la única que afectaba a las demás personas... Ella lo sabía también, pero no le prestaba atención. No quería.

 Sus actitudes podían alegrar a cualquier desgraciado que se acercase, como un aura que la rodea, no?...algo así. Pero esto no siempre traía beneficios, porque también este aura casi angelical podía transformarse en la más oscura y tediosa bruma, capaz de hacer sucumbir el humor y el entusiasmo de cualquier agraciado. La transición toma solo milésimas de segundo.
 Para acortar el asunto, tenía las características de una bomba de protones en cada uno de sus estados emocionales, capaz de arrasar cada tristeza y alegría que se cruzase por el camino de semejante onda (explosiva) expansiva.

 De todas formas, siempre se guardaba en ese cerco electrificado que no la dejaba salir de ella misma... de los recorridos por su interior, provocando grietas irreparables. Es muy alto para saltarlo, imposible atravesarlo, pero como todo cerco, tiene una puerta o salida.

 Sólo que sus ojos no podrán encontrarlo, 4 ojos ven más que dos.

Obviously five believers

lunes, 22 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

Cold irons bound

mmm, bueno
si, digamos que...
si si, bah...
tanto?
si, no veo por qué no...
no no, está bien, pero...tanto?
...emmm...

Si bueno, así me hacés sentir.