martes, 10 de enero de 2012

 Qué lindo es el olor que queda en el ambiente después de una noche de amor, sábanas revueltas y todo lo demás también. La lluvia no muestra otra cosa que todo lo que querés ser sin filtro ni vueltas, sin peleas de lobby.
 Mi escritura no es la de antes, mi alma tampoco lo es. Sólo queda lo que supe resguardar del tiempo y el desamor auto-provocado. Mi relación con el mundo y con todos es lo que un café descaifenado... aparentado al cien porciento. ¿Me estaré volviendo una persona mala, de esas que hace unos meses no querría en vida? Me estaré convirtiendo?

 Hace tiempo ya que dudo de lo anterior... creo que ya nada es lo que era antes... nada es de lo que me enamoré, nada es lo que sentí, nada es lo que me mantiene caliente junto a nada.