miércoles, 8 de diciembre de 2010

Dream Away

Creo que fue un poco de lo que necesitaba...

 Me resulta incómodo el momento en el que la vida te hace caminar por un camino cubierto de pasto, rodeado por las más hermosas amapolas que has visto. Donde las golondrinas del invierno y las del verano pueden juntarse a las 17pm a tomar un y compartir anécdotas; y dónde el sol acompaña a la luna cuando tiene que salir, sintiendo ella el inevitable pudor por su ancestral celulitis.
 A uno, viéndose rodedado de tal imponente alrededor, se le une el aura de la Ciega Tranquilidad, la cual tiene como actividad predilecta el cambio de la vista por una vasta, vasta tranquilidad. Ése era su pasatiempo, el trueque de un sentido por una sensación. Y nosotros, sintiéndonos irreparablemente seducidos por semejante oferta, perdemos la visión. Estamos Ciegos.
 En nuestro nuevo estado, perdemos toda conexión con el camino y sus aledaños.
Nos perdemos el final de la historia.

 Tramo a tramo, el camino va transformando su aspecto. Desgastando me gusta más...
Las golondrinas por fin encuentran dentro de sus charlas las rotundas diferencias que hay entre las aves que vienen del nuevo frio y las que van al reconfortante calor. Una gresca comienza, picando y desgarrando al ave más próxima. De a poco toma forma.
 Para esta instancia, las amapolas ya eran desprolijas enredaderas, yuyos y árboles caidos...

 La luna se había peleado con el sol. 
El astro se cansó de la histeria de la Dama de mil siglos, y vio el atractivo de la joven Venus, con sus aún inmaculadas curvas. La luna se quedó sola, teniendo que mostrar al valle entero su avanzado síndrome sin el apoyo de su amor de millónes de años. Se asomaba solo cuando su ánimo se lo permitía. (poco y nada). Casi listo, casi listo.

A todo esto, nosotros seguimos caminando, tranquilos. El paisaje no podía afearse más. 
 Nuestra ceraguera se apoderó de a poco de los demás sentidos, los puso en falta. No sentimos el camino.
La aparente poderosa y resistente tranquilidad, se ve quebrada por el rayo más frio que puede sentirse. Frio de bisturí., filo de bisturí.
 No queda mucho por explicar, está claro... cuando el camino se cortá en seco, y empieza la caida, nos espera un piso más helado aún que el rayo que nos congelaba el interior.

Nos caemos de la cama y nos despertamos... todo un sueño.

sábado, 4 de diciembre de 2010

viernes, 3 de diciembre de 2010

Mucho quizás

 Se me nota demasiado cuando una persona me produce rechazo, quizás demasiado. Me resulta inevitable emanar una mueca de pseudo-nausea. No lo puedo evitar.
 Creo que está bastante mal, pero, me cuesta mucho cambiarlo, es mucho tiempo haciéndolo...ya forma parte de mi.


Pero bueno...defecto más, defecto menos...a quién le interesa?.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Honestidad Brutal.

 Qué mejor que ser honesto, no? Supongo que es la mejor manera de liberar el cuerpo de esa carga de mil toneladas que caen sobre tus hombros. Las piernas de cualquiera se quiebran, rompen y desgarran la piel, aunque una coraza de credibilidad la envuelva.
 El problema yace en el cierto porcentaje de brutalidad que acompaña a la honestidad, o al menos a la que yo empleo... ésta que a veces duele más que la incierta ilusión. El hecho de ser directo a la hora de las palabras tiene sus ventajas y desventajas.
 Yo, por mi parte, no pienso en las desventajas, no las veo...pero sé que están ahí, como el calentamiento global. Sé que ser un honesto en bruto suele ser tosco al momento de iniciar una relación con cualquiera, no a todos nos agrada la "no querida" verdad.
 Lo anterior me resulta bastante inentendible e infantil...uno no maneja la verdad absoluta. Porque alguien piense algo sobre una persona, no puede ser considerada como una verdad inamovible. La verdad absoluta la hablan los dioses, dijo algún religioso alguna vez.
 Supongo que el arquetipo de verdad hoy la emanan los sabios, o los que poseen la experiencia de los años anteriores, donde el valor de la honestidad y el respeto valían lo que hoy un celular, o un auto último modelo. Es triste saber que un valor es remplazado por un material, e increíble notar cual tiene más jerarquía en el momento de considerar a una persona.

Teniendo en cuenta mi considable "nueva" (por reciente) vida, a veces me siento como los de  antes.
se rió "ja ja ja", y después se cortó.